26 jul 2021 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

Cuenta atrás para el desmontaje de los mosaicos del Museo Arqueológico de Sevilla

 El Estado ha sacado a concurso los trabajos para separar y guardar las teselas de 17 obras emblemáticas, que deberán resolverse en un plazo de seis meses por casi 300.000 euros. 

26/07/2021. Diario de Sevilla. Charo Ramos. 

El Estado, a través del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), contratará por un importe que ronda los 300.000 euros el desmontaje de los 17 mosaicos expuestos en el Museo Arqueológico de Sevilla, unos trabajos que deberán desarrollarse en un plazo de seis meses y según el proyecto redactado por el Departamento de Materiales Pétreos y Mosaicos del IPCE.

Esta medida supone un paso adelante en la ejecución de las acciones que deberán dar como resultado la rehabilitación integral del edificio de la Plaza de América, que asumirá el estudio arquitectónico de Guillermo Vázquez Consuegra.

La empresa adjudicataria del desmontaje deberá retirar 17 mosaicos, unos de gran formato y otros de dimensiones reducidas, que se contaban entre las piezas más valiosas de la exposición permanente del museo, que cerró al público el pasado 12 de enero de 2020. El presupuesto para este contrato asciende a la cantidad de 292.998,05 euros, IVA incluido, y el plazo de presentación de opciones concluye hoy.

Se trata de 17 pavimentos de época romana, de diferentes tamaños y técnicas, que estaban instalados tanto en posición horizontal en el suelo como en paramentos verticales, de ahí que "cada pavimento o sección precisará de un soporte rígido, de manera que sea posible su manipulación de cara al transporte y almacenamiento", especifica el pliego de condiciones.

Entre los 15 pavimentos musivos y 2 opus sectile a desmontar se cuentan algunos de los emblemas del Arqueológico sevillano, como el Mosaico de los Tritones, uno de los primeros en formar parte de la colección del museo cuando aún estaba en su sede del Convento de la Merced -edificio donde permanece el Bellas Arte sevillano-.

Junto al de los Tritones, la lista del desmontaje incluye el mosaico de Primavera, el de Otoño, el mosaico de León, el de Escena de circo con 4 caballos, el de Escena de circo con 3 caballos, el mosaico de Perissotervs, el mosaico del Rapto de Hilas, el mosaico con Animales, el mosaico de Baco y las cuatro estaciones, el del Triunfo de Baco, el mosaico con busto de Baco, el mosaico geométrico de Alcolea del Río, el de Cuesta del Rosario y el de Casariche, además del opus sectile de la Sala XIII y el opus sectile de la Sala XVII.

La colección original de mosaicos del Museo Arqueológico de Sevilla fue trasladada en 1946 al edificio de la Plaza de América contando para ello con efectivos del ejército. La colección fundacional del Arqueológico estaba integrada por los hallazgos encontrados en las excavaciones de Itálica que había reunido hacia 1780 Francisco de Bruna en la galería de acceso a los Reales Alcázares. A partir de 1875 la colección se trasladó del Alcázar al antiguo Convento de la Merced, donde también se albergaba el Museo de Pinturas, para lo cual el arquitecto Demetrio de los Ríos acondicionó tres de las galerías bajas.

En 1895 se amplió el museo con tres salones pertenecientes a la Comisión de Monumentos y se procedió al montaje de algunos mosaicos que ya formaban parte de la colección, como el Mosaico de los Tritones, y que habían permanecido apilados hasta entonces.

En 1904, al ampliarse de nuevo el museo con la anexión de dos estancias de la Academia de Bellas Artes, se expusieron el resto de los mosaicos incorporados a los fondos, como el opus sectile de la Sala XIII, el Mosaico de Perissotervs y los dos fragmentos de mosaico con escenas de circo procedentes del Cortijo de Paterna de la localidad sevillana de Paradas. Por lo general, las lagunas entre teselas se reintegraban con yeso, aplicado formando un plano.

Los mosaicos que ingresaron a partir de 1942 en la colección ya se ubicaron en el pabellón de Aníbal González de la Plaza de América, inaugurado como nueva sede del Arqueológico en 1946. Fueron el mosaico de Baco y las Cuatro Estaciones, el de Baco con fondo de peltas, el de la Cuesta del Rosario, el Opus sectile de la Sala XVII, el mosaico de los perros y el mosaico del león. Este último, por ejemplo, no presenta lesiones que puedan influir negativamente en su desmontaje aunque tiene reintegraciones y barnices que deberán ser tenidos en cuenta, como ocurre con las zonas del fondo blanco reintegradas con teselas de un tono más claro.

Sin embargo, como advierte el IPCE, el desmontaje de un mosaico es una operación altamente delicada y supone un gran riesgo para este tipo de obras. Por ello se deberá llevar a cabo con suma delicadeza y con todas las medidas de protección y seguridad necesarias por personal altamente cualificado y con experiencia demostrable en este tipo de intervenciones -se especifica que la empresa que gane el concurso debe contar con siete profesionales, uno de ellos como director-, que aplicará productos totalmente reversibles y documentará todo el proceso para facilitar el futuro montaje de los mosaicos almacenados. Es esencial en este cometido que se frene la degradación de los mosaicos, sobre todo la relacionada con la estabilidad del soporte de cemento, la separación entre estratos y la degradación del mortero original.

Entre los mosaicos más delicados se encuentran los de gran formato relacionados con el dios Baco. Así ocurre con el mosaico del Triunfo de Baco, que se halló casualmente en Écija en 1951 durante las excavaciones en los cimientos en una casa, dirigidas por Francisco Collantes de Terán, bajo los que se encontró una domus romana. La intervención en este mosaico revierte gran complejidad, tanto por lo emblemático de la obra como por la entidad de las reintegraciones de anteriores intervenciones. Por ello, el IPCE recalca que intentar extraer esas reintegraciones provocaría su ruptura y agrietamiento, y por ello plantea conservar las partes de mosaico originales, la reintegración histórica de teselas blancas, así como de las líneas de junta reintegradas con teselas, desechando las reintegraciones miméticas de escayola.

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Famoso monumento megalítico Stonehege podría dejar de ser Patrimonio de la Humanidad

24/07/2021. Cuba Debate

 El famoso monumento megalítico Stonehege podría perder su condición de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, si se concreta un proyecto de infraestructura valorado en 2.340 millones de dólares.

La UNESCO ha planteado su preocupación sobre el proyecto de construcción de un túnel de carretera, el cual causaría daño irreversible a un área de valor universal excepcional.

De concretarse este proyecto que cuenta con el respaldo del gobierno británico, el sitio sería eliminado de la lista del Patrimonio Mundial, que incluye tesoros como las pirámides de Egipto y el Taj Mahal.

Recientemente, Liverpool fue eliminado de esta lista debido a la "pérdida irreversible" de su valor histórico.

La UNESCO concluyó que el litoral de la ciudad resultó dañado por una remodelación, valorada en 7.480 millones de dólares, así como por la construcción de un estadio de fútbol de 680 millones de dólares en el lugar que anteriormente ocupaba el muelle Bramley-Moore.

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24 jul 2021 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

El Dolmen de Soto, uno de los hallazgos más fascinantes de la arqueología andaluza

 Dolmen de Soto. Una joya del megalitismo en la Huelva de inicios del siglo XX

23/07/2021. Huelva Información. Fernando Gabardón. 

En la historia de los grandes descubrimientos arqueológicos se encuentran las páginas épicas de aquellos individuos que supieron concebir la grandeza de la historia de una sociedad, su pasado, lo que define su propia identidad. De esta manera, tras el descubrimiento del tesoro de Tutankamon, en el valle de los Reyes de Egipto, siempre estará presente la personalidad de Howard Carter, que convertiría a la cultura egipcia en la más popular de aquella Inglaterra de principios del siglo XX.

La tumba del legendario faraón fue uno de esos hallazgos que trasciende de lo puramente científico, que lo mismo cubrió páginas de sensacionalismo que de investigación, llenando cientos de páginas de periódicos, tertulias de cafés e incluso discusiones de profanos que ocupaban las tardes del aquel  1922, en plena resaca de una Guerra Mundial que quedaba ya atrás, inmersos en los felices años de una década que presagiaba un horizonte de esperanza para Europa.

Y en ese mismo año, como una casualidad del ritmo de la historia, en una finca onubense de la localidad de Trigueros, Huelva miraba hacia el interior de su origen, con el descubrimiento de una joya del megalitismo, desenterrando un espacio de identidad funeraria, que lo incluiría entre los hallazgos más fascinantes de la arqueología andaluza, el conocido hoy con el sobrenombre de dolmen de Soto, en recuerdo de un legendario personaje que estuvo al nivel de la historia, don Armando Soto Morilla. El encuentro de esta cámara en Trigueros se uniría al de la Pastora y Matarrubilla en Valencina de la Concepción (Sevilla), hallados en 1860; y los de Menga y Antequera, situando así al megalitismo andaluz en una de los ejemplos más significativos del arte protohistórico peninsular y europeo.

Armando de Soto Morilla pertenecía a una ilustre familia de agricultores que se habían asentado en Andalucía, después que sus padres, Manuel de Soto y Rico y Emilia Morilla volviesen de USA, por lo que posiblemente naciera en tierras americanas. Se convertiría en un gran impulsador de la industria exportadora de olivares, como incluso así incluiría al final de su existencia la propia página de necrológica que sería publicada en un rotativo de la época. Fue un amante de la cultura, uno de esos insignes personajes sensibles y respetuosos en la tutela patrimonial, de los que ya en la alborada del XX existirían en Andalucía, formando parte de la Comisión Provincial de Monumentos y la Real Academia de la Historia de Madrid.

El gran pintor Gonzalo Bilbao lo retrataría como académico, un reconocimiento institucional derivado del hallazgo arqueológico en sus propias tierras. Llegaría a ser nombrado hasta Hermano Mayor de la Quinta Angustia de Sevilla.

El destino lo llevaría a reencontrarse con la historia en sus propias fundos, en un lugar conocido como el Cabezo del Zancarrón, en su propia finca conocida como La Lobita, un predio adquirido por el propio Armando. Él mismo dejara plasmado tan importante descubrimiento en el Boletín de la Sociedad Española de la Excursiones, ya en 1924, entre cuya redacción estarían algunas de las figuras más excepcionales de la historia de la arqueología española: Elías Tormo o José Ramón Mélida.

En el relato nos dejaría con precisión los avatares del propio hallazgo, donde señalaría como duraría su excavación ocho meses, agradeciendo a su amigo Juan Vides Alamo, un labrador de la localidad de Trigueros, quien le instaría a que excavara en este sitio buscando la tumba de Mohamed Ben Muza, uno de los más insignes matemáticos, cuyo tratado contenía la solución de las ecuaciones de segundo grado.

Y como el mismo refiere “En dicho Cabecillo acaba de construir de nueva planta la casa del guarda La Lobita, y recordé que el maestro albañil me había dicho que en algunos sitios se había ahorrado el profundizar los cimientos por haber dado en piedra casi a flor de tierra. Interrogado el maestro albañil, de Lucena del Puerto, que allí holgaba, me aseguró que a medio metro de profundidad, había visto él una piedra muy grande. Cogió la espiocha, y antes de un cuarto de hora, me descubrió la extremidad de una piedra horizontal. No habrían encontrado la tumba anhelada, pero si el excepcional dólmen, donde se encontrarían restos humanos, juntos con objetos diversos, como hachas y cuchillos”.

El propio Soto relata, ante el insólito hallazgo como se pondría en contacto con el Conde de la Mortera y el Duque de Alba, Jacobo Fitz-James Stuart, que paradójicamente invitó a Howard Carter que mostrara su excepcional descubrimiento en Madrid, concretamente los días 23 y 24 de noviembre de 1924. En plena Feria de Abril, el 1º de mayo, el propio Duque y su buen amigo Santiago Montoto visitarían el dolmen. Sería el Duque de Alba, a instancia del propio Soto, quien invitaría a un arqueólogo alemán, H. Obermaier, para que pudiera analizar el monumento descubierto.

No podemos olvidar la figura excepcional de su esposa, Dolores Ybarra Gómez Rull, hija de  Luis Ybarra González y María Concepción Gómez Rull, que a su vez sería abuela del cantante José Manuel Soto. Una mujer de amplia formación cultural, amante del flamenco, poseedora de un tablao flamenco en la calle Zaragoza, donde bailaba como profesor Enrique el Cojo.

La llegada del sacerdote H. Obermaier constituiría el respaldo final sobre la magnanimidad del dolmen descubierto, un arqueólogo de origen alemán, que se uniría al gran número de investigadores e historiadores que se establecieron en Andalucía a principio del siglo XX, como fue el caso de Adolf Shulten que por estos años andaba buscando Tartessos.

Obermaier se había convertido en estos años en uno de los más prestigiosos arqueólogos europeos en los albores del siglo XX. Nació en Ratisbona en 1877, terminaría nacionalizándose español, teniendo en su haber una excepcional carrera de investigador. Llega a España en 1908, para estudiar las cuevas prehistóricas, acompañando a uno de los padres de la Prehistoria, H. Breuil, con quien visitaría la cueva de Altamira.

En los años que se iba a dedicar al estudio del dolmen de Soto, fue cuando excavó y restauraró la propia cueva de Altamira, que se encontraba en estado ruinoso. En ese tiempo contaría con el apoyo del Duque de Alba, Jacobo Fitz-James Stuart, quien en calidad de presidente de la Real Academia de la Historia, le nombraría su capellán.

De este modo, sería gracias a la intervención del Duque de Alba como llega H. Obermair a visitar el dolmen de Soto, recién nombrado catedrático de Historia Primitiva del Hombre, a propuesta de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, realizando la investigación pertinente y dejando sus resultados en un artículo recogido en el Boletín de Excursiones. Obermair sería nombrado en 1924 académico de la Historia y en los años sucesivos reconocido como uno de los exponentes más significativos de la divulgación del mundo arqueológico.

En el decreto del 3 de junio 1931 el dolmen de Soto sería reconocido Monumento histórico-artístico, perteneciente al Tesoro Artístico Nacional, siendo publicado en la Gaceta de Madrid, del 4 de junio, a las que se uniría la iglesia de Santa María de la Granada de Niebla, el Castillo de Almonaster, la iglesia parroquial de Villalba del Alcor, la iglesia de San Francisco de Ayamonte, la iglesia del Castillo de Aracena, el convento de Santa Clara de Moguer y la iglesia de San Jorge de Palos de Moguer. En este decreto se incluirían otros enclaves arqueológicos excepcionales como fue el de los Millares en Gadór, las Cagotas (Cardeñosa, Ávila).

Al mismo tiempo, se añadirían los más importantes dólmenes del sur de la Península Ibérica, como fueron el del Prado de Lácara, en Mérida, Romeral (Antequera) y la Pastora y Matarrubilla de Valencina. La inclusión del dolmen del Soto en el listado de los Monumentos Históricos-Artísticos significaría el respaldo institucional del megalitismo de Huelva, uno de los más reconocidos en el ámbito mundial actualmente.

Más aún cuando este decreto fue la primera intervención pública de tutela del Patrimonio Monumental en España, incluyendo en su listado 789 bienes muebles e inmuebles, la mayor parte perteneciente a la Edad Media.

La declaración se daría a instancia de la Junta de Excavaciones, institución que había nacido hacia el año 1912, uno de los primeros organismos tutelares del Patrimonio Cultural de nuestro país, y la Junta de Patronato, creada ya en 1926, para la conservación y acrecentamiento del Tesoro Artístico Nacional.

Sería el Gobierno Provisional de la recién creada II República la que promulgaría el Decreto. A partir de este momento, se irían incrementando las investigaciones científicas dedicadas al dolmen, las cuales han llegado hasta nuestros días y no dejan de sorprender a profanos y eruditos en la materia; así como las respectivas intervenciones públicas a instancia de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, como las realizadas en los años 2012-2013 en el marco del Proyecto de Conservación y Puesta en Valor, un verdadero respaldo institucional del Patrimonio Cultural.

El monumento se inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico como Bien de Interés cultural con la tipología de Monumento, y se incluye en el Proyecto Territorios Rupestres, un instrumento de intervención pública para la difusión de este especifico patrimonio cultural.    

El dolmen de Soto se convertiría de esta manera en un excepcional hito arqueológico donde se vislumbra la superposición de varias etapas de asentamiento y estructuras históricas.

Una reciente publicación de la revista PH, de octubre de 2015, firmado por José Antonio Linares y Coronada Mora Molina sintetizaría la configuración histórica del monumento. Un primer nivel historicista nos llevaría a la existencia de un círculo de piedras del Neolítico, de un diámetro de sesenta metros, compuesto por piedras de distintas materias primas y materiales, entre los que se encontraban menhires.

La culminación sería la creación de un excepcional monumento megalito, que contaría con un túmulo de grandes dimensiones de morfología circular, con un diámetro de sesenta metros, formando una colina artificial de hasta 350 centímetros de altura. Estaría delimitado por un anillo perimetral de bloques de calcarenitas, entre otros materiales.

Al exterior presentaría un deambulatorio, un vestíbulo de acceso, una antecámara y una cámara, destacando los ortostatos y las amplias losas de cubierta, que dan una impronta de grandiosidad al conjunto. Cabe resaltar los abundantes tipos de grafías que cubren las losas, que muestran una gran variedad de motivos iconográficos (elementos geométricos, antropomorfos, bandas, líneas y collares) y de técnicas de grabados.

Sin duda estaríamos ante uno de los santuarios de enterramientos mejores conservados de Andalucía, preservándose restos humanos, por lo que incluso Obermaier defendería la tesis de que los propios signos serían atributos o símbolos de los difuntos. 

El silencio de una tarde, la caída del Sol, una iluminación que se va atenuando hacia el anillo del dolmen y un recuerdo especial de la figura de un amante de la historia, Armando, cuyos restos hoy conservamos en su panteón familiar del cementerio de San Fernando en Sevilla, realizado en 1890 por Francisco Aurelio Álvarez Millán. En él se contempla una singular mujer sentada, portando una cruz latina y un libro, sobre un catafalco ornamentada por volutas en los extremos, y unas amplias guirnaldas, siguiendo el modelo propio de la arquitectura funeraria de finales del siglo XIX.

Obermaier resaltaría la labor que había realizado Soto al mencionar como en un futuro se recordará su legado, cuyo nombre quedará para siempre ligado a uno de los más resonantes descubrimientos arqueológicos que se han registrado en España durante los últimos tiempos.

Un descubrimiento, el del dolmen de Soto, que revolucionaria el panorama de la arqueología megalítica, casi coetáneamente al descubrimiento del tesoro de Tutankamon, que revolucionaria la Egiptología. Dos mundos funerarios, el Megalitismo y el Egipcio, que se unen en la búsqueda de la vida eterna.

Visitas

Durante el mes de julio se podrá reservar para conocerlo de manera libre o a través de una visita guiada los fines de semana, siempre previa reserva en www.giglon.com.

Horario de visita: Mañanas de martes a domingo de 10 h. a 13:30 h; tardes de jueves a domingo de 18:30 h. a 20:30 h. y los festivos de 10 h. a 1330 h. Lunes cerrado (salvo víspera de festivo).

Además, la empresa Platalea ofrece rutas guiadas los sábados por la tarde al monumento que se completan con un recorrido exterior por otros tesoros patrimoniales de Trigueros. Puedes reservar aquí: www.platalea.com

En el mes de agosto, las visitas guiadas se amplían también a los jueves, viernes y fines de semana.

Visitas guiadas los sábados por la tarde

Todos los sábados por la tarde, Platalea, organiza una ruta guiada que comienza en el Dolmen de Soto de Trigueros trasladándose el grupo posteriormente al núcleo urbano a fin realizar un recorrido por las diferentes calles y plazas de la localidad.

Se incluye el recorrido por la Iglesia Parroquial de San Antonio Abad, el Centro Cívico, la Capilla del Santo o el Antiguo Colegio Jesuita de Santa Catalina.

La visita guiada por Trigueros tendrá una duración de 3 horas dando comienzo a las 19 h. Tendrá plazas limitadas por lo que se necesitará reservar de manera anticipada en www.platalea.com y tendrá un precio de 10 €, con un 50% de descuento para aquellas personas de Trigueros que presenten su DNI.

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23 jul 2021 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas: ,

La Comisión de Patrimonio de Sevilla rechaza el proyecto de centro de visitantes de Valencina ante sus "carencias"

21/07/2021. Europa Press

La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Sevilla, adscrita a la Consejería de Cultura, ha informado desfavorablemente sobre el proyecto de actuación promovido por el Ayuntamiento de Valencina de la Concepción, gobernado por el socialista Antonio Manuel Suárez, para la construcción de un centro de visitantes en la parcela municipal de acceso al 'tholos' de La Pastora, caracterizado por su corredor de 44,36 metros de longitud y legado del asentamiento humano que con mayor o meno ...


Leer más: https://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-comision-patrimonio-sevilla-rechaza-proyecto-centro-visitantes-valencina-carencias-20210721192323.html


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16 jul 2021 ~ 0 comentarios ~ Etiquetas:

Visita el Dolmen de Soto en Trigueros, una de las joyas del megalitismo

 Durante el mes de julio se podrá reservar para conocerlo de manera libre o a través de una visita guiada los fines de semana.

16/07/2021. Huelva Información. María Fernández. 

En la localidad onubense de Trigueros encontrarás el Dolmen de Soto. Datado entre el 3000 y el 2500 a.C. es uno de los más importantes de los más de doscientos monumentos megalíticos descubiertos en la provincia.

Fue descubierto en la finca 'La Lobita' en 1922 por Armando de Soto, iniciándose inmediatamente las excavaciones, que duraron tres años, terminándose con un estudio de Hugo Obermaier. En 1931 fue declarado Monumento Nacional.

Está en buen estado de conservación, pese a que fue expoliado, encontrándose en las excavaciones ocho cuerpos colocados en cuclillas con sus ajuares correspondientes.

Se trata de un dólmen perteneciente a la familia de los dólmenes de corredor largo (conjunto de dólmenes yuxtapuestos), siendo el más grande de los encontrados en la provincia de Huelva. Su longitud es de casi 21 metros, variando su anchura desde los 0,82 metros en la puerta hasta los 3,10 metros en la cámara. Está orientado de Levante a Poniente, de tal manera que los primeros rayos de sol en el equinoccio, avanzan por el corredor y se proyectan en la cámara durante unos minutos.

Hugo Obermaier destacó dos aspectos esenciales: su grandiosa arquitectura y la abundancia de grabados (muestras de arte rupestre) en los ortostatos y estelas reutilizadas, siendo un caso verdaderamente singular en el contexto del megalitismo europeo del momento.

Visitas

Durante el mes de julio se podrá reservar para conocerlo de manera libre o a través de una visita guiada los fines de semana, siempre previa reserva en www.giglon.com.

Horario de visita: Mañanas de martes a domingo de 10 h. a 13:30 h; tardes de jueves a domingo de 18:30 h. a 20:30 h. y los festivos de 10 h. a 1330 h. Lunes cerrado (salvo víspera de festivo).

Además, la empresa Platalea ofrece rutas guiadas los sábados por la tarde al monumento que se completan con un recorrido exterior por otros tesoros patrimoniales de Trigueros. Puedes reservar aquí: www.platalea.com

En el mes de agosto, las visitas guiadas se amplían también a los jueves, viernes y fines de semana.

Visitas guiadas los sábados por la tarde

Todos los sábados por la tarde, Platalea, organiza una ruta guiada que comienza en el Dolmen de Soto de Trigueros trasladándose el grupo posteriormente al núcleo urbano a fin realizar un recorrido por las diferentes calles y plazas de la localidad.

Se incluye el recorrido por la Iglesia Parroquial de San Antonio Abad, el Centro Cívico, la Capilla del Santo o el Antiguo Colegio Jesuita de Santa Catalina.

La visita guiada por Trigueros tendrá una duración de 3 horas dando comienzo a las 19 h. Tendrá plazas limitadas por lo que se necesitará reservar de manera anticipada en www.platalea.com y tendrá un precio de 10 €, con un 50% de descuento para aquellas personas de Trigueros que presenten su DNI.

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